miércoles, 27 de febrero de 2008

Decidir QUE y con QUIEN cursar

Existen 3 tipos decisiones. Aquellas intranscendentes , que no poseen mayor relevancia y que nos permiten avanzar en lo cotidiano. Por encima de ellas existen decisiones que definen períodos determinados , fijan nuestro devenir por un par de días , meses o quizás años. Pero desde el momento que las tomamos sabemos que poseen fecha de vencimiento.Y encabezando el podio de las decisiones se ubican las que rigen el resto de nuestras vidas. Decisiones relacionadas con el ser , el hacer y demás profundidades. Pero por ahora vamos a dejarlas ahí abajo.
Entre las decisiones que caducan para el universitario existe una que se destaca. Una elección que interesa , estresa y para la cual siempre se consulta múltiples fuentes : decidir qué y con quién ( aún más relevante ) cursar el próximo cuatrimestre. Además de rogarle al tirano destino por horarios decentes y asignaciones dignas.
Si uno es un ermitaño universitario es más simple decidirse, ya que se ahorra la combinación grupal. Pero si uno ya cayó en el error de moverse en manadas estudiantiles , las cosas se ponen negras. Porque la tormenta que se avecina trae probabilidades de desacuerdo , altas temperaturas de debate y dudas. Las que oscilarán entre mandar todo(s) al carajo y/o someterse débilmente. Es que encima uno le toma afecto a sus compañeros. Se envicia y se vuelve dependiente. Hasta cariñoso en el peor de los casos.Yo debo reconocer un fuerte vínculo afectivo - intelectual con dos nativas. Con las mismas curso accidentalmente desde 1er año , y predeterminadamente desde entonces.Pero acercándonos hoy a la especialidad , ya no es tan fácil coordinar. Con Lula ( rubia natural , vegetariana y guía espiritual ) y Nadu ( rubia por los efectos del sol , revolucionaria y sexy ) sólo logramos coincidir en una sola materia este cuatrimestre. Aunque amenaza ser la más comprometida. En las restantes estaré sola , bajo la amenaza de juntarme con psicópatas y/o fervientes nerd (1).Pero también con la posibilidad de encontrar algún futuro comunicador atractivo.Pero , sin ánimos de ofender , es que escasean. Creo que ya fueron decretados en vías de extinción.
Continuo reportando
Celeste
(1) En próximas entregas analizaremos las diferencias entre un nerd y un nardo.

1 comentarios:

Flor dijo...

Esos son los beneficios de ser como yo, voy solita por todos lados... y a veces cae gente que me cayó bien antes, pero decido por mi cuenta porque situaciones como buscar horarios en común me ponen absolutamente loca... jejeje
Y si, los estudiantes lindos de comunicación no existe, lo que sí lindos especímenes se han recibido, pero son una (maravillosa) excepción jejeje
Besotes!!
*Flor*